domingo, 12 de abril de 2015

Kant es fiel a la DGT

-Luis: buenas tardes, ¿es aquí para dar clases prácticas del carnet de conducir?

+Kant: efectivamente, aquí es, yo soy Kant, tu profesor asignado

-Luis: qué tal Kant, empecemos, el tiempo es oro

(...)

+Kant: sal del aparcamiento... muy bien... gira a la derecha... ahora la tercera a la izquierda... vale vale, vas bien, párate en el stop

-Luis: ¡Pero si no viene nadie! ¿Es obligatorio?

+Kant: pero vamos a ver Luis, tú qué moral tienes, en un stop siempre tienes que parar, vengan o no coches

-Luis: ya ves tú lo que pasaría si me lo salto pf...

+Kant: ¿Tú no sabes eso de "obra de tal manera que tu norma de acción se pueda constituir como ley universal"?

-Luis: mmmmm ¿debería?

+Kant: pues claro que deberías saberlo, la actividad del hombre no se puede reducir a lo meramente racional, al puro conocimiento de los objetos, sino que el hombre necesita también saber cómo debe obrar. De este modo, la razón tiene una doble vertiente: el conocimiento de los objetos (objetivo fundamental de la ciencia) y el conocimiento de los deberes (objetivo fundamental de la moral), así pues, distinguimos una razón teórica y una práctica, que nos dice cómo debemos comportarnos

-Luis: ¿y me estás diciendo que carezco de moral?

+Kant: no, yo solo defiendo el carácter absoluto de la moral y su existencia, cada uno que luego ya se aplique el cuento a su manera, pero el hombre se ve obligado a regir su conducta de acuerdo a unos principios morales

-Luis: vale, tú tranquilo, yo paro en todos los stops y todos felices y contentos

+Kant: pero no hagas depender la bondad o malicia de tus acciones dependiendo si te acercan o no a un bien supremo, eso lo han hecho las éticas materiales hasta ahora, y no me gustan, son a posteriori, condicionadas y heterónomas. Mi ética es la formal, una ética sin contenido, no establece un fin al que debemos dirigir nuestra conducta; de este modo, el hombre actúa moralmente cuando actúa por deber. Por lo tanto mi ética es a priori (indican cómo debemos actuar), objetiva y universal, formal (carece de contenidos concretos) y autónoma (las normas me las impone mi misma razón)

-Luis: me estás desconcentrando con tanta ética... ¿le sueltas este royo a cada alumno?

+Kant: mis alumnos suelen respetar los stops, no como tú... Pero bueno, ya termino, se distinguen tres tipos de preceptos, las máximas (normas subjetivas de acción que por tanto no tienen validez universal) y los imperativos (normas objetivas), dentro de estos, tenemos los hipotéticos o condicionados (normas que dependen de una condición, por lo tanto no constituyen la moral) y los categóricos o incondicionados (constituyen la moral, son universales, necesarios e incondicionados), dentro de estos últimos es donde se encuentra el imperativo categórico de "obra de tal modo que tu máxima de acción de pueda siempre considerar como modelo de ley universal"

-Luis: madre mía, no me vuelvo a saltar un stop en mi vida...

+Kant: eso es lo que quería yo oír jejeje

martes, 31 de marzo de 2015

CSI: Hume.

Escrito por adriang198 08-03-2015 en Filosofía. Comentarios (0)

-¿Con quién puedo hablar?
+Jefe, habla con su marido, el señor del café que está sentado junto a la estatua de ‘’Bugs Bunny’’.
-  Hola, buenas tardes, mi nombre es David Hume, soy el comisario del caso de su mujer, cuénteme lo sucedido y sus datos personales.
-  Me llamo Benjamín Picnic Moreno y estábamos esperando para montar en la lanzadera y Alicia mi mujer me dijo que iba al baño, la busqué durante horas hasta que de la atracción de los aviones, esos que recorren todo el parque la tiraron.
-  ¿Vio usted quién la tiró?
-  No, pero seguro que la tiraron.
-  Amigo todo nuestro conocimiento procede de la experiencia externa de las sensaciones, si tú has tenido la impresión, yo puedo anotarlo sino lo apuntare como una simple idea.
-  No te entiendo Hume.
-  A ver, una impresión es el fenómeno físico que afecta desde afuera a nuestra conciencia, son los conocimientos que nos proporcionan los sentidos. Usted no lo vio, con lo cual usted tiene una idea que es el fenómeno psíquico derivado de las impresiones. ¿Puede conocer todo? ¿Verdad que no? Pero nuestro pensamiento es ilimitado y puede unir formas y apariencias, concibiendo lo que nunca hemos visto. Es decir a través de la experiencia externa de ver a su mujer en el suelo combinas tus impresiones.
-  Ella me dijo: que tenía miedo de que se enterase su jefa que había pedido el día en el trabajo para venir, con lo cual, seguro que se enteró porque me pareció verla y fue ella quien la mató. Ella es la causa de esta desgracia…
-  Siento desilusionarte Benjamín pero el concepto de causa no tiene valor objetivo, no existen cosas que produzcan otras, sino que suceden detrás de otras.
-  Pero David, la causa es  la jefa que  se enteró y vino aquí y casualmente mi mujer aparece ¡M-U-E-R-T-A!
-  Sabemos que precede no que procede la muerte de eso… Eso es según tú, carece de objetividad.
-  Pero cuentan que esa señora es muy bruta, una vez pilló a una que también la había mentido y se la tuvieron que llevar al hospital por algo parecido…
-  Si eso fuese verdad, ¿por qué tenemos que esperar que la costumbre de cada acontecimiento tenga una causa?
Lo siento Benjamín pero no me estás ayudando, no viste lo que ocurrió y estás echando las culpas a una señora a través la ley de la causalidad…. Si no tiene nada más le pediría que nos dejase trabajar.
-  Eso es todo, me voy y así rezo unas oraciones por ella.
-  ¿Usted cree en la existencia de Dios? Bueno que tonterías acaba de darme argumentos afirmando la ley de la causalidad, y la religión también se demuestra a través de ésta, pero como no se basa de la experiencia no sirve, ¿sabes es el miedo y la ignorancia lo que te hace idealizarlo?
-  ¿QUÉ DICES? BLASFEMIAS Y BLASFEMIAS. ¡ATEO!
-  Perdona agnóstico, no niego la existencia de Dios, sino las pruebas que la demuestran, no me parecen válidas…
+Hume, ¿puedes mirar este video?
-Sí, claro… Tenemos al asesino.
-  ¿Por dónde íbamos? Las pruebas de su existencia no son válidas pero las de que usted es el asesino de Alicia sí, como podemos ver en este vídeo de una familia pasando el día y ustedes accidentalmente salen detrás, y justo sale como la arroja. Enhorabuena Benjamín vas a tener una buena impresión de lo que es la cárcel.  Llévenselo. 

lunes, 30 de marzo de 2015

Caperucita roja y el lobo Descartes.

Carolina cogió su cestita y se dirigió a casa de su abuelita, no pensó que ese día la iba a cambiar tanto la vida.

Iba andando por el bosque hasta que de la maleza salió un completo desconocido.
- Hola ¿Cómo te llamas preciosa?
- Mi mamá me ha dicho que no puedo hablar con desconocidos. Adiós.
- Pero yo no soy un desconocido, yo soy… soy… el guardabosques y tengo que controlar quien pasa por mis senderos y procurar que no ensucien.
- Mi nombre es Carolina, pero me puedes llamar Caperucita roja. Llevo estos pasteles a casa de mi abuelita que está enferma.
- ¿Me das un trozo de esa tarta de queso que huele tan bien?
- Eso no es para usted. ¡Déjeme en paz!

Caperucita roja decidió salir corriendo, antes de que el lobo la siguiese, pero el lobo era astuto se conocía aquel bosque como la palma de su pata se dirigió por un atajo a la casa de la abuelita, a la que amordazo y la escondió en el maletero de su coche. Se vistió con su ropa y esperó a que llegase Caperucita roja.
-  Hola abuelita, soy Carol, te traigo unos pasteles. ¿Estás en tu cuarto, no?
Uy abuelita que ojos más grandes te veo…
-  Los cristales de las gafas querida- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
-  Y que nariz más grande tienes.
-  Alergia…
-  Y que boca más gr…..
-  ¿Pero tú eres tonta? ¿Aún no te has dado cuenta de que no soy tu abuelita? El lobo cansando decidió atarla en una silla y presentarse.
-Mi nombre es René Descartes y no soy un guardabosque, soy un filósofo. Querida tú representas la ignorancia, la inocencia, lo espontaneo…. Hasta hace poco la filosofía seguía ese camino, pero con la caída de la filosofía de Aristóteles había que replantearse cambiarlo por la prudencia y la cautela. Y si quieres llegar al conocimiento certero y evidente, debes dudar de todo. Me explico querida, tú entras y ves que la que está en la cama no se parece ni en el blanco de los ojos a tu abuela. Deberías empezar a dudar.
- ¿Y por qué debo dudar según tú?
- Hay tanta variedad de filósofos y entre ellos no sé ponen de acuerdo… por algo será. Los sentidos te engañan…. ¿Qué sería de ti, si me hubieses pillado a la primera? No estarías aquí. Los sentidos te engañan, y memoriza esto pequeña Carolina, lo que no se caracterice por ‘’claro’’ y ‘’distinto’’ no es cierto, solo que yo vea de manera clara y distinta lo es. Porque es evidente y porque no se puede confundir con nada más. Tu error ha sido la precipitación de la voluntad que inclina al entendimiento a que tome ciertos principios en los que no existe claridad y distinción.
- Padre nuestro que estás en los cielos…. Salva a mi abuelita y que llame a la policía.
- ¡Ajá! ¿Cómo sabes qué existe Dios si no le has visto por los sentidos? Por las ideas innatas, Dios es la sustancia infinita, eterna e inmutable y el fundamento de nuestra certeza, sabemos de su existencia por argumentos como el noológico y el ontológico. ¿Fácil verdad? Todo ello lo explico a través del racionalismo. Hay que considerar válido el conocimiento de la razón y descalificar el de los sentidos porque nos engañan, son malos, sólo conocemos apariencias, no es universal ni podemos conocerlo como verdaderamente es.  Con lo cual pequeña, no te vuelvas a dejar engañar por los sentidos. ¡Di sí al racionalismo!
Cuando el lobo liberó a Caperucita roja y a su abuelita, estás rápidamente llamaron a la policía, y el lobo Descartes fue detenido. Tendría que haber dudado de sí soltarlas tan rápidamente.

domingo, 15 de marzo de 2015

Hume se pasa por AULA



-Luis: Hume,  ¿te vienes a ver AULA conmigo? el año pasado conseguí tres bolis, dos mochilas y una carpeta, a ver este año como se portan

+Hume: ¿Eso es lo que te importa tu futuro? Si voy es para que me ayuden a aclararme sobre qué estudiar, lo que nos den de regalos ya es otra cosa

-Luis: lo que tú digas, anda, vamos

(Llegan a AULA)

+Hume: ¿Te parece bien que nos informemos primero ahí en la Autónoma?

-Luis: perfecto

...

+Hume: hola, ¿Qué tienes para ofertarnos?

*Estudiante: pues en la Autónoma encontrarás estudios relacionados con las ciencias así como carreras enfocadas en estudios humanísticos y varios dobles grados

+Hume: vale, ¿y eso que me aporta?

*Estudiante: ¿En qué sentido?

+Hume: pues ya sabes hombre, ¿es útil o no?

*Estudiante: no te entiendo, claro que es útil

+Hume: ¿No os enseñan moral en la universidad o qué? La moral es una parte muy importante de la filosofía, el hombre debe preguntarse sobre los motivos, causas, razones... que guían su conducta, la moral son las reglas que hay que seguir para conseguir el bien y la felicidad

*Estudiante: yo soy feliz estudiando matemáticas

+Hume: mmmm pero ¿dónde fundamentas esa moral? espero que no sea en Dios, ya que las pruebas que hay sobre su existencia no se basan en nuestras impresiones, es decir, en nuestros sentidos, nosotros no tenemos una experiencia de Dios que nos llegue a través de ellos, por lo tanto no podemos afirmar su existencia. Tampoco se puede poner ese fundamento en la razón, ya que puede conocer las normas pero no establecerlas ni obligar a cumplirlas, la razón (el entendimiento abstracto que se ocupa de las relaciones entre las ideas o de las cuestiones demostrativas) nunca será causa de acción, siempre debe ser esclava de las pasiones, que son todas las emociones y afectos. Pero dentro de estás hay dos tipos: pasiones directas (surgen de la experiencia del placer o el dolor, como la pena o la alegría) e indirectas (no proceden simplemente de los sentimientos de placer o dolor sino a través de la relación de impresiones e ideas, como el odio o el amor), es decir, la moral es objeto de sentimiento, no de entendimiento

*Estudiante: espera que te traigo el folleto de filosofía que se ve que te va a gustar, mira, échale un vistazo

+Hume: mmm, me resultaría agradable estudiar esta carrera, aunque yo pienso que sólo cuando se considera a un carácter de forma general, sin referirlo a nuestro interés particular, es cuando causa tal sentimiento de aprobación o desaprobación moral, la aprobación moral, lo que es agradable, para mí resulta el significado de virtud

*Estudiante: eres un poco relativista ¿no?

+Hume: para nada para nada, la moral aunque no provenga de la razón, no es arbitraria ni caprichosa, el fundamento de la moral tenemos que buscarlo en la naturaleza que nos concierne a todos y en la costumbre, que es la que nos lleva a imponer una serie de leyes morales semejantes a las leyes físicas. Además, no hay nada bueno o malo en sí mismo, si no que lo bueno es lo útil y lo malo perjudicial, nos desagrada. Así hay cualidades útiles a la comunidad o para uno mismo, y también cualidades agradables a otros o a uno mismo. Dicha utilidad y agrado entendidas en sentido altruista y general, claro está

-Luis: O sea que tu moral es una mezcla del eudemonismo (relacionas bondad con felicidad), del hedonismo (las acciones buenas producen un sentimiento placentero) y del utilitarismo (fundamentas la utilidad de las acciones) ¿no?

+Hume: ahí te he visto lúcido Luis jejejeje. Bueno yo lo tengo claro, quiero hacer filosofía

-Luis: pues yo aún no se, ¿miramos en la Politécnica?

+Hume: como quieras

*Estudiante: que os vaya bien chicos

+Hume: ¡Ah! Por cierto ¿tú no darás alguno de esos bolis que se ven por ahí no...?

jueves, 12 de marzo de 2015

Hume y su madre

jueves, 12 de marzo de 2015
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MADRE: ¡Pero Hume, hijo, no puedes ser así!

HUME: ¿Por qué? No quiero hacer lo que hacen todos mis amigos.

MADRE: Pero tanto negar, tanto negar… te vas a quedar solito hijo.

HUME: Mamá, es que no estoy de acuerdo con Descartes. Yo creo que tenemos que usar los sentidos y la experiencia para conseguir ideas a partir de impresiones, y que estas ideas pueden ser simples y complejas.

MADRE: ¿Cómo va a haber dos tipos de ideas? ¿Pero tú te oyes?

HUME: Por la Ley de asociación de ideas, ya que las simples podrán volverse complejas al unirse.

MADRE: ¿Cómo funciona una cosa así?

HUME: Verás mamá, hay tres leyes; la ley por la semejanza-diferencia, la ley de la continuidad en el espacio y el tiempo y la ley de la causalidad relación causa-efecto. Además, podemos llamar a las relaciones de ideas verdades de razón, que son las que pueden demostrarse con toda certeza, como serían las Matemáticas.

MADRE: Pero, ¿qué Matemáticas ni qué Matemáticas? Aquí lo importante es el principio de causalidad.

HUME: ¡Nooo mamá, no digas eso! Justo contra el principio de causalidad es contra lo que lucho.

MADRE: ¿Y eso por qué? ¿Tienes razones? Los niños sois siempre tan ilógicos…

HUME: Que no mamá, que tengo razones. Mira, si ocurren dos cosas que parecen tener una relación, tendremos una impresión de que la primera cosa precede a la segunda, pero no tendremos una de dicha conexión. Por eso podemos decir que el principio de causalidad no es objetivo, porque no se basa realmente en la experiencia.

MADRE: ¡Ni experiencia ni experiencio! Deja de decir tonterías niño.

HUME: Pero mamá, si lo pensases un poco verías que tiene sentido. Además, las verdades no tienen por qué ser de razón, que son las formales que no se relacionan con la experiencia, pero no negamos porque sería contradictorio. También existen las verdades de hecho, que son sintéticas, y en ellas el Sujeto no está implícito en el Predicado, y se comprueban a posteriori con la experiencia.

MADRE: Anda, anda, ya basta. ¿Has abierto el armarito de alcohol?

HUME: ¡Que no! Esto tiene sentido, aunque tú no seas capaz de verlo.

MADRE: Esa boca niño, que hablas con tu madre.

HUME: Es verdad, lo siento. Pero, ¿puedo seguir explicándome?

MADRE: Esta bien, sigue. Pero no tardes mucho.

HUME: Vale, lo resumiré. Como niego el principio de causalidad, también niego la Sustancia, porque es una idea y no una impresión.

MADRE: ¿Y eso qué quiere decir?

HUME: Que realmente es un conjunto de impresiones que siempre unimos con nuestra imaginación sin darnos cuenta, así que la Sustancia es algo psicológico y subjetivo sin ningún fundamento.

MADRE: No sé yo si me convence esto, hijo…

HUME: Igual te convenzo si sigo explicándotelo. También creo que podemos negar el Yo, porque no tenemos impresiones directas de él. El Yo sólo es un haz de percepciones, y la mente es un teatro que representa las vivencias.

MADRE: ¿Cómo pues negar el Yo? Si es también el alma, y el alma viene de Dios.

HUME: Pero… es que también niego que sean verdaderos los argumentos que demuestran la existencia de Dios.

MADRE: ¿QUÉ? ¿Por qué?

HUME: Porque todos los argumentos que explican la supuesta existencia de Dios realmente se basan en el principio de causalidad, y si lo niego no puedo aceptarlos… No se está demostrando su existencia de la forma correcta.

MADRE: Ningún hijo mío será ateo.

HUME: Tranquila mamá, no soy ateo, sólo agnóstico.

MADRE: Sigue sin gustarme. Acaba ya con tus chorradas que tengo mucho que hacer.

HUME: Está bien, mamá. También creo que el Mundo Exterior, la realidad, no puede señalarse como algo que exista, porque tampoco tenemos impresiones directas que sean objetivas. Una vez que la mente empieza a observar una uniformidad o coherencia entre las impresiones, tiende a convertirla en tan completa como sea posible, aunque realmente no lo sea. Además, tendemos a pensar que todo va a continuar igual siempre, apoyamos la idea de la coherencia.

MADRE: Pues yo no pienso así.

HUME: Porque tú perteneces al grupo de la “gente vulgar” que piensa que los objetos y las perfecciones son una misma cosa. Los objetos existen de manera continua e independiente, mientras que las percepciones sufren interrupciones y dependen del sujeto perceptor. Aunque a veces, como no tenemos explicaciones científicas de lo real, pienso que debería dejarme llevar por lo que piensa la mayoría.

MADRE: Pues eso tendrías que hacer, lo que hace todo el mundo. ¿O es que acaso tu moral no te pide a gritos hacer caso a tu madre?

HUME: Verás mamá, es que yo solo veo la moral como la ciencia de las reglas que hay que seguir para conseguir el bien y la felicidad… La moral no es objeto de entendimiento, sino de sentimiento.

MADRE: ¡Pero sé razonable hijo!

HUME: ¿Razonable? Mamá, la razón es, y debe ser, solamente la esclava de las pasiones, y no puede pretender otra misión que servirlas y obedecerlas.

MADRE: ¿Y qué es la pasión para ti?

HUME: Pues todas las emociones y afectos, y pueden ser directas, si surgen de la experiencia del placer o del dolor, como l apena, la alegría o el temor, o indirectas, cuando no proceden simplemente de los sentimientos de placer o dolor, sino a través de la relación de impresiones e ideas, como serían el orgullo, el odio, el amor,…

MADRE: ¿Pero en serio tú piensas esto hijo mío?

HUME: Mamá, no es tu culpa que no lo entiendas, estamos en pleno siglo XVIII, y tu mente es muy cerrada, crees que deben seguirse las tradiciones y las costumbres…

MADRE: Es que así debe ser, ahí está la virtud.

HUME: No mamá, te equivocas. La virtud es una impresión agradable, y el vicio una impresión desagradable, pero no puedes juntarla con tus ideas.

MADRE: pero yo creo que las tradiciones son buenas, así que lo son.

HUME: No, porque sólo al considerar a un carácter de forma general, sin referirlo a nuestro interés particular, es cuando causa un sentimiento real de aprobación o desaprobación moral. Aunque a veces se dan entre la gente diferentes juicios morales, el sentimiento general de moralidad es común a todos los hombres, no podemos caer en el relativismo.

MADRE: Hijo, ¿por qué no piensas en algo más útil en vez de darle vueltas a estas tonterías?

HUME: Mamá, justo a la utilidad iba ahora. Existen cuatro tipos de valores o cualidades, los útiles a la comunidad, los útiles a uno mismo, los agradables a otros, y los agradables a uno mismo. Pero no deben entenderse en sentido personal y egoísta, sino en un sentido altruista y general.

MADRE: Mira, en eso te doy la razón, la sociedad es indispensable.

HUME: La verdad, mamá, es que el hombre no es social por naturaleza, pero vive en sociedad porque es más útil. Pero si no fuera ventajoso no viviríamos en sociedad. Las cosas sólo tienen sentido por la utilidad.

MADRE: Mira, Hume, me estás dando dolor de cabeza. Vete a dormir ya.

HUME: Está bien, buenas noches.

lunes, 9 de marzo de 2015

Descartes no puede parar de pensar


-Luis: ¡Estúpido móvil! ¿Quieres funcionar?

+Descartes: ¿Qué te pasa Luis?

-Luis: pues nada, que mi móvil va fatal, está muy tonto

+Descartes: claro que está tonto, ¿Cómo un móvil, que es materia, puede ser listo?

-Luis: Descartes, se llama personificación, PER-SO-NI-FI-CA-CIÓN, ¿acaso tú no estudiaste lengua en el colegio? No me toques las narices que estoy muy cabreado

+Descartes: vale vale, no te pongas así. Claro que estudié lengua, pero salí del colegio desilusionado, no existía un conocimiento seguro y certero, sólo la lógica y las matemáticas poseen certeza y son evidentes; pero tranquilo, ahora estoy construyendo un método filosófico I-RRE-FU-TA-BLE, por medio de la duda voy edificando una filosofía de tal manera que, todo lo dudoso es descartado, así de simple. Ya llegué a la conclusión de que la primera verdad es el Yo, puesto que mis pensamientos pueden ser erróneos, pero lo que es indubitable es que estoy pensando. Ahora tengo que sacar todo de ese yo, estoy estructurando la realidad con mi ontología

-Luis: aaaah claro (Luis chascarrea con el móvil sin prestar la más mínima atención a Descartes)

+Descartes: ¿Quieres hacerme caso? (coge el móvil y lo tira por ahí)

-Luis: ¿¡Pero qué haces!? ¿Tú sabes lo que cuesta eso? ¿Tú sabes toda la cantidad de información que tengo ahí? ¡Es vital para mí! Mira que estás muy tonto hoy...

+Descartes: ¡Cómo te pones por una cosa tan imperfecta!

-Luis: ¡Tú sí que eres imperfecto macho!

+Descartes: mi cuerpo sí que es imperfecto, pero ni se te ocurra decir eso de mi alma

-Luis: ¡Oh! Perdóname Dios Descartes sabelotodo

+Descartes: mira te voy a explicar unos cuantos conceptos, te van a venir bien, que te veo muy perdido: primero, la realidad está estructurada en tres niveles, Dios, el alma y la materia o mundo corpóreo; Dios es la sustancia que piensa, perfecta, infinita y que no necesita de nadie ni de nada para existir, así que no me llames Dios, puesto que nunca alcanzaré su perfección e infinitud. El alma es las sustancia pensante, es creada, finita e imperfecta. La materia o mundo corpóreo es una sustancia creada, que no piensa, imperfecta y finita. Es decir, son las tres sustancias de la realidad, esto es, todo lo que existe de tal manera que no necesita de ninguna otra cosa para existir.

-Luis: ¿Algo más, señor pensante?

+Descartes: pues sí, es muy importante conocer lo que son los atributos, lo que hace que una cosa sea lo que es y no sea otra, están los esenciales (inmutables e inseparables de la sustancia) y los no esenciales (no constituyen la esencia de las cosas, son mudables y accidentales), así cada sustancia tiene un atributo esencial y luego los no esenciales, Dios tiene como atributo esencial el ser perfecto y como no esencial la omnipotencia; el yo tiene como esencial el pensamiento y como no esencial el sentido, la imaginación y la memoria; el mundo tiene como esencial la extensión y como no esencial la figura, el movimiento, la magnitud...

-Luis: movimiento es lo que vas a sentir como mi móvil se haya fastidiado aún más

+Descartes: ¿Ves? Por personas como tú no me apetece pensar en una Ética, si eso hago una provisional para salir del apuro

-Luis: Vaya día que llevas Descartes...Vaya día...

lunes, 2 de febrero de 2015

Descartes va a juicio.

JUEZA: Buenos días señor.

DESCARTES: Buenos días señoría.

JUEZA: Tome asiento, por favor. Bien, ¿por qué está usted aquí?

DESCARTES: Verá señoría, he logrado establecer un método para llegar a demostrar que el Mundo, es decir, la Res Extensa existe.

JUEZA: ¿Cómo? Pero eso es imposible.

DESCARTES: No señoría, verá; como usted sabrá, toda la filosofía que tomábamos como base y creíamos como cierta, ya no puede considerarse como tal.

JUEZA: Sí, lo sé, del geocentrismo hemos pasado al heliocentrismo, hemos descubierto que la Tierra es redonda y no plana…

DESCARTES: Efectivamente, y, además, se ha roto la unidad religiosa por la aparición del protestantismo.

JUEZA: Sí, sí, todo eso ya lo sé. Prosiga.

DESCARTES: Pues bien, yo andaba preguntándome cómo podemos conocer y cómo conocemos, cuando me di cuenta de que no todo ha fallado, aún quedan las matemáticas, que siguen el Racionalismo, ya que parten de axiomas, de primeras verdades.

JUEZA: ¿Y con esto qué consigue?

DESCARTES: Con esto conseguí darme cuenta de que para comprobar la veracidad de las cosas debíamos saber qué principios indubitables existen, por lo que establecí la duda como método.

JUEZA: ¿La duda? ¿Y cómo es esto posible?

DESCARTES: Bueno, lo que ocurre con la duda es que es universal, ya que es aplicable a todo lo dudoso, es positiva, porque aporta razones para dudar, y es metodológica, ya que puede usarse como método para llegar al conocimiento de la verdad.

JUEZA: Pero este método está descontrolado.

DESCARTES: Al contrario, señoría, ya que he establecido una serie de reglas para imposibilitar que captemos algo falso como verdadero.

JUEZA: ¿Y cuáles son estas reglas?

DESCARTES: En primer lugar, la regla de la evidencia, ya que empezaremos por lo evidente, y no admitiremos como verdadero algo que no lo sea.

JUEZA: Bueno, esto está claro. Continúe.

DESCARTES: En segundo lugar planteo la regla del análisis, ya que debemos dividir las dificultades cuanto sea posible para resolverlas mejor. En tercer lugar tendríamos la regla del orden, ya que debemos comenzar por lo más fácil para llegar de una forma gradual a lo más difícil. Por último, usaremos la regla de la revisión, ya que haremos una revisión general para una mayor perfección y certeza de lo realizado.

JUEZA: Todo esto parece tener sentido, pero no comprendo aún cómo llegó usted hasta la Res Extensa.

DESCARTES: Señoría, hay que ir paso a paso. En primer lugar conseguí un axioma para poder apoyarme en él, y este es “Cogito ergo sum”.

JUEZA: ¿Y qué significa esto?

DESCARTES: Significa “pienso luego existo”. Porque no me negará usted que mucho he tenido que pensar para llegar a todo esto.

JUEZA: No, claro que no.

DESCARTES: Bien, pues comencé con este axioma, y llegué a la conclusión de que, aunque todos los pensamientos que tenga puedan ser falso, lo que no es falso es que tengo pensamientos, así que podemos aceptar el Yo como algo cierto, y establecer el pensamiento como atributo de este.

JUEZA: No parece que haya ninguna incongruencia. Continúa.

DESCARTES: Nadie puede negar que tenemos una idea de Dios, conocemos a un ser perfecto, infinito y omnipotente. Pero lo que no sabemos es de dónde ha salido esta idea. De modo que yo propongo que es el propio Dios el que ha colocado esta idea en nosotros de una forma innata. La idea de Dios está en mi “a priori”, antes de que yo pueda inventármela.

JUEZA: ¿Y el atributo de Dios cuál sería?

DESCARTES: La perfección, claramente.

JUEZA: Está bien. ¿Y a partir de Dios cómo continúa?

DESCARTES: Bueno, sabemos que Dios no puede engañarnos porque es un ser bondadoso, por lo que el mundo que ha creado no puede ser falso. Dios es criterio de verdad, por lo que la existencia del Mundo quedaría con él demostrada, y el atributo del Mundo es la extensión.

JUEZA: Pues a decir verdad todo esto que usted plantea tiene cierto sentido.

DESCARTES: No hay razón pues para que esté yo aquí siendo juzgado, ¿verdad?

JUEZA: Ciertamente por esto no, pero tiene usted una demanda por asustar a la gente hablando de unos espíritus.

DESCARTES: ¡Ah, sí!, los espíritus vitales, claro está.

JUEZA: ¿Y sería usted tan amable de explicarme en qué consiste esto?

DESCARTES: Verá, hace tiempo me planteé la existencia de unos agentes intermedios, que serían estos espíritus vitales, que explicarían la interacción entre cuerpo y alma. Estos espíritus eran unos corpúsculos pequeños producidos por la sangre y enviados desde el corazón a todo el cuerpo.

JUEZA: ¿Y por qué necesita usted explicar esta interacción?

DESCARTES: Es que yo pienso que el alma y el cuerpo son dos sustancias independientes, ya que pueden existir la una sin la otra, pero el hombre es un compuesto de ambas, así que deben estar unidas en algún sitio, por lo que planteo que esta unión está en el propio cuerpo, en la base del cerebelo, donde se encuentra la “Glándula Pigneal”.

JUEZA: Pero usted ha abandonado esta teoría, ¿no?

DESCARTES: Sólo la de los espíritus vitales.

JUEZA: Bueno, con eso será suficiente. Le declaro a usted inocente, pero espero que no vuelva por aquí.

DESCARTES: Gracias, señoría, intentaré que así sea.