-Papá, me ha dicho Teresa y Marcos que últimamente para que se vayan a dormir les cuentas un cuento.
- Les encantan mis cuentos.
-Papá ni el Mago de Oz, ni Caperucita roja, ni los 101 dálmatas eran como tú los contaste. No lo vuelvas a hacer, ¿me has oído?
-Pero….
-No hay más que hablar, a las 22:30 que estén en la cama y si quieren que les leas un libro hay 200 en su estantería. Adiós Tere, adiós Marquitos portaros bien con el abuelo.
Venga que os voy a contar un cuento; La Cenicienta, Blancanieves, Robin Hood…. ¿Qué es esto? Pero si ya os los sabréis de memoria… ¿Conocéis la verdadera historia de Pinocho?
Teresa: Abuelo, te ha dicho mamá, que nos puedes contar esas historias…
Abuelo: Ya querida pero… ¿Cómo debe comportarse el hombre? Años atrás leí a un hombre muy sabio, su nombre era Kant y antes de él todas las éticas habían sido materiales. Hacían depender la bondad y la malicia de las acciones de las personas de algo que era considerado el ‘’BIEN SUPREMO’’ y establecían unas normas para conseguirlo. Los actos buenos nos llevan a ese fin, y los malos nos alejan….
Marcos: O sea que si nos contases la historia de Pinocho; estarías siendo malo, ¿no? Porque mamá siempre dice que lo que diga ella va a misa…
Teresa: ¡¡Y no irías al cielo!! Abuelo nos dormimos pero vete.
Abuelo: ¿Pero no veis todos los fallos que tienen esas éticas?
Para empezar: son a posteriori, está extraído de la experiencia su contenido y además son normas particulares no universales… Eran meros medios para conseguir un fin, Pinocho en el cuento va a ayudar a salvar a una marioneta lo hace porque así se convertiría en un niño de verdad… Y luego son heterónomas, las normas vienen regidas desde fuera en nuestro caso por vuestra madre y en el caso de Pinocho ya os contaré que le dice el hada.
Marcos: Me he perdido…. ¿Cuándo ahora mamá diga: ‘’haz esto o te quedas castigado sin ver la tele’’? ¿No la hago caso?
Abuelo: En vuestro caso, no hay más remedio; pero yo no tengo porqué, así que preparos para un cuento, pero rápido que vuestra madre está al caer.
Pinocho, como todos sabéis era un muñeco de madera, un día vino un hada madrina y le explico que con buenas acciones podría convertirse en un niño de verdad.
Pinocho se unió a todas las asociaciones posibles para ayudar, donaba sus botones, hasta salvó a una marioneta de ser tirada a la basura pero aun así seguía siendo un muñeco de madera, se hartó y decidió volverse malvado, hasta tal punto que era temido por todos sus compañeros, el hada se le apareció de nuevo y le dijo que no había se había convertido en un niño de verdad porque no actuaba moralmente.
Abuelo: ¿Marcos, Teresa, os acordáis de Kant? Esta hada os va a recordar mucho a él.
El hada le explicó la diferencia entre ética formal y ética material.
-Pinocho no toda norma de comportamiento es moral para que sea moral ha de cumplir que sea a priori, tiene que saber cómo actuar y no que hacer, vale para todos porque es universal, careciendo de un contenido concreto y siendo autónomo porque las normas se las impone la razón a sí misma. OBRA DE TAL MANERA QUE TU NORMA DE ACCIÓN SE PUEDA CONSTITUIR COMO LEY UNIVERSAL…
Ana: ¿Y tu papá, has obrado de tal manera que tu norma de acción se puede constituir como ley universal? Porque te dije claramente que no les contases un cuento filosófico y como el que oye llover. Tú en tu línea, ¿Para qué cambiar no? Gracias por hacerme caso pa… Adrián. Y ahora vete ya veremos si vuelves a cuidarlos alguna noche más.
Adrián se despidió de su familia, sin antes decirles a Teresa y a Marcos que Pinocho nunca consiguió ser un niño de verdad porque era muy complicado obrar siempre de tal manera que se pudiese constituir como ley universal…
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