- Nietzsche estaba tranquilamente en su casa cuando recibió una llamada de su amigo Willy.
+Hola Willy cuanto tiempo sin hablar contigo. ¿Qué tal estás?
-Pues no muy bien, con algunos problemas. Por eso te llamo, quería llevar a mi hijo al zoo y me gustaría saber si puedes acompañarnos y así hablamos un rato.
+Vale, me parece muy buena idea. ¿A qué hora quedamos?
-¿Te parece bien a las 12?
+Perfecto, hasta mañana.
(Willy y su hijo están esperando en la puerta del zoo cuando Nietzsche llega)
+Buenas! Hola Tony, ¿qué tal guapo?, ¿contento de venir al zoo? Pues entremos.
(Mientras el niño se entretenía viendo los animales, Willy le empieza a contar sus problemas)
+Cuéntame, ¿que te pasa? Te veo muy preocupado.
-Estoy muy agobiado en el trabajo. Han despedido a mi compañero y mi jefe, en vez de contratar a otro, me ha encargado a mí hacer también su trabajo.
+Pues dile que no, que no puedes encargarte de todo.
-Ya sabes cómo soy, que soy incapaz de decir que no y por eso hacen conmigo lo que quieren.
(En ese momento pasan por la zona de camellos)
+Tú eres como estos animales.
-¿A qué te refieres?
+Que eres un camello, es decir, eres una persona que obedece ciegamente y aquellos a los que consideras superiores a ti, hacen contigo lo que quieren.
-¿Y qué me aconsejas que haga para salir de eso?
+¿Ves a esos animales de ahí, a los leones? Pues tienes que transformarte en un león, romper con tus ataduras y tus miedos y ser capaz de negarte a lo que te imponen. Así se te valorará más.
-Ojala pudiera hacer eso, pero lo único que conseguiría es que me despidieran.
+Es el único consejo que te puedo dar. Date cuenta que la mayor parte de la población opina como tú y se deja dominar por una religión, las costumbres, la política... Hay que ser capaces de romper con todos los valores impuestos y crear unos nuevos partiendo de cero. Para esto, al Dios de los cristianos hay que matarlo y sustituirlo por un superhombre, que al igual que un niño, no tenga prejuicios y sea inocente.
-Nietzsche, yo no soy capaz de hacer eso que me estás diciendo.
+Pues lo siento mucho Willy, pero siempre serás un camello
Publicado por Raquel Martín
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