martes, 19 de mayo de 2015

El superhombre supercuentacuentos.

-Cariño ya estoy en casa. (Adrián dio un portazo y se metió en la habitación).

+ ¿Adrián ya estás aquí? ¡Qué pronto! ¿Y eso?

-Tu querida hija me ha echado de casa… Pues va a cuidar a Marcos y a Tere la próxima vez Zaratrustra. Porque yo me niego.

+ ¿Pero qué ha pasado?

-Tu hija que no quiere que les cuente cuentos, se ha enfadado y me ha echado, no quiero hablar del tema Paz enserio… Me voy a dormir.

DING DONG DING DONG.

Ana: ¿Qué pasa mamá? ¿No crees qué es muy tarde para llamar a estas horas?

Paz: Tenemos que hablar… ¿Qué ha pasado con tu padre y contigo?

Ana: Yo no quiero hablar de eso, qué te lo diga él, le digo que no haga algo y va y ¿lo hace? Pues mira, esta es mi casa, estas son mis normas, y no tengo porqué aguantar tanta tontería.

Paz: Los dos sois igual de cabezones, mañana a las 14:00 te quiero ver en casa, voy a preparar cocido, y os perdonareis, yo no puedo más Ana… ¿Queda claro? Hazlo por mí…

Paz: ¡Adrián mira quien ha venido a comer! Es Ana

Adrián: ¿Y tú que haces aquí? Lárgate de aquí, no quiero hablar contigo…

Paz: La he invitado yo, y no hay más que hablar.

Paz: ¿Alguien me va a contar que ha pasado?

Adrián: Ana se cree que todos somos camellos y ella nos manda, nos ningunea… Y estoy harto, yo soy un superhombre de cabeza a los pies.

Ana: ¿Pero qué dices papá? ¿Te estás escuchando? Sólo sabes hablar de tonterías, ayer en la comida Marquitos me preguntó sobre la vida como catarsis… Y tiene 5 años, me parece genial que hayas estudiado filosofía, pero deja de traumatizar a mis hijos.

Adrián: NO. Me niego y ahora te hablo como león.

Ana: Es que es lo mejor para ellos, ¿no te das cuenta?

Adrián: Hija, ¿qué he hecho mal? Yo nunca te inculqué en la filosofía dogmática… ¿Por qué dices tantas barbaridades? Cada uno de la realidad tiene su perspectiva, la realidad no es fija, ni definitiva. Tú no quieres que les cuente cuentos, ¿por qué? Porque son ‘’juicios falsos’’ pero es que la pregunta de verdad cambió hace mucho, la cuestión ahora es si favorece o no a la vida.

Ana: Pero es que esos cuentos no son verdaderos.

Adrián: ¿Y qué es la verdad? Una apariencia que se ha impuesto de la costumbre. Pero no deja de ser un error. Y yo tengo voluntad de poder y defiendo mi perspectiva…

Ana: Pero decirla a Teresa que no haga la comunión porqué Dios ha muerto… Ya te vale.

Paz: ¿Qué le dijiste eso a la niña?

Adrián: Es que Dios es el enemigo de la vida, por Dios… Quiero decir ‘por Dionisio’…. Es un espejo del hombre, el hombre encontraba en él valores extraordinarios, el poder el amor… Y se los atribuía a él… Y como le hemos desterrado de nuestra conciencia, somos sus asesinos…

Ana: Encima decirla eso a la niña… ¿Cómo se te ocurre?

Adrián: Porque le hombre es un puente para el superhombre Anita, y Dios debe ser suplantado por el Superhombre, él que está más allá del bien y el mal, el que no hace caso de los prejuicios, y él que se ríe de los valores suprasensibles.

Ana: Ya sé papá que te encanta Nietzche, pero entiéndeme… Te dejo que les cuentos filosóficos pero con una condición: no seas tan duro, poco a poco, ¿vale? Pero cuando diga una cosa, hazme caso.

Adrián: Lo siento hija, pero trato hecho, tengo ya el cuento de los 101 de dálmatas pensado, así para la próxima vez que vaya.

Paz: Pobres Teresa y Marquitos, ellos que no han hecho nada… Espero que no se vuelvan leones.


Escrito por adriang198 10-05-2015 en Filosofía. Comentarios (0)

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