martes, 19 de mayo de 2015

Paseo diario por la Dehesa

Yo: Hola Kant, perdón por llegar tarde, tenía que ayudar a mi madre con la compra.

Kant: No pasa nada pero ya iba a comenzar con el paseo sin tí, tienes que ser más puntual si quieres aprovechar todo tu tiempo.

Yo: Lo que tu digas, ¿empezamos ya?

Kant: Vamos

(20 minutos más tardes)

Yo: ¿ Descansamos un rato y bebemos agua?

Kant: Esta bien pero rápido.

Yo: Guau, cuanta agua hay en el pozo, ¿cuánta agua crees que habrá dentro? Yo creo que 20 litros.

Kant: ¿¡ Qué dices incauto?! Eso no puedes saberlo con los sentidos, necesitas una estructura a priori que te permita conocer como un pluviómetro que mida el agua que cayó al llover.

Yo: Tanta vueltas para algo que no tiene importancia...

Kant: Como tú quieras pero así irás muy mal por la vida. Continuemos.

(10 minutos más tarde, delante de un semáforo en rojo)

Yo: (Va a cruzar la carretera)

Kant: ¿¡Pero qué haces?! ¿No ves que esta en rojo?

Yo: Kant, no hay nadie de en la carretera, crucemos ahora.

Kant: Al parecer tu moral está mal orientada, amigo mío. Tú máxima de acción esta totalmente descontrolada y eso lo pagarás caro algún día. Debes actuar por tu propia cuenta pero también tienes que tener cuidado al comportarte.

Yo: ¿Máxima de a...? Yo solo sigo las normas de circulación, pero ya que no hay nadie...

Kant: Unas normas impuesta desde fuera no deben obligarte a regir tu conducta, toma tus propias decisiones mendrugo y sal de tu auto culpable minoría de edad. Se libre.

Yo: ¿No pertenecerás a una secta verdad?

Kant:¿Esas comunidades que siguen a un supuesto Dios? Ja, no me has reír. Ya demostré en mis tiempos que su existencia es probable pero esos ineptos se creen que existe realmente.

Yo: Claro... en tus tiempos... yo creo que me voy por aquí y te dejo con tu paseo...

Kant: Está bien, pero recuerda: ¡vive siguiendo tu máxima de acción!


Publicado por Jorge Gutierrez Diaz e

No hay comentarios:

Publicar un comentario