domingo, 3 de mayo de 2015

La madre de Marx no cree en los aliens

-Marx: ¡Pero mamá! ¿Qué horas son estás de llagar a casa del trabajo? son casi las once de la noche

+Madre: ay hijo mío si es que me explotan, hoy me han pedido una guardia y claro... ya sabes que andamos justitos de dinero... como me despidan... pero bueno, menos mal que todo esto cuenta y me lo recompensarán en la otra vida

-Marx: pero qué cosas dices mamá, ¿no ves que estamos alienados?

+Madre: ¿Qué? ¿Descendemos de los extraterrestres?

-Marx: no hombre, una alienación consiste en exteriorizar algo que me pertenece y considerarlo como perteneciente a otro. Este término tiene un carácter peyorativo ya que hace referencia a una pérdida. Por esto, las alienaciones son situaciones en que el hombre se ha perdido as sí mismo o se ha enajenado a sí mismo. Distinguimos varios tipos de alienaciones: la principal es la económica, causa de las demás, se basa en la tesis de que la propiedad privada de los medios de producción supone la alienación del trabajo y de los trabajadores, ya que el trabajador recibe un salario, pero cede el producto de su trabajo al capitalista, pasa a ser de su propiedad, por lo tanto, como el trabajo representa la actividad del hombre y el trabajador que aliena el producto de su trabajo, se aliena también a sí mismo

+Madre: hablas como el coletas ese que sale en la televisión

-Marx:  ese hombre es de los nuestros, los proletarios, que tenemos que ir en contra de los burgueses que son los que tienen la propiedad privada de los medios de producción. Pero todo esto viene por lo que me has dicho de la otra vida... no existe mamá, la alienación religiosa es lo que te hace pensar eso, es el hombre el que ha creado a Dios, no al revés. Dios es sólo la imagen ideal del hombre. El origen de la religión está en el temor. Los hombres se sienten imponentes ante la naturaleza y la divinizan y adoran. Inventan una ilusoria felicidad celeste que amortigüe sus desgracias presentes. ¿Tú sabes lo que es el opio?

+Madre: pero hijo, ¿tú crees que me acabo de caer de un guindo?

-Marx: vale vale, yo lo digo porque pienso que la religión es el opio para el pueblo, el narcótico que el pueblo se administra para poder soportar su miseria. Y encima el hombre religioso pasa a ser un hombre despersonalizado, un ser que no se pertenece a sí mismo, puesto que se hace esclavo de Dios y, además, le atribuye el poder de juzgarle y condenarle. Por eso tenemos que eliminar la miseria del mundo, tenemos que hacer una sociedad justa, solo entonces desaparecerá la religión, el hombre se desalienará y no tendrá otro Dios que sí mismo.

+Madre: ay hijito mío, ¡pero qué cosas dices!

-Marx: veo que han hecho bien su trabajo las ideologías, no preguntes, ya te respondo, una ideología es un producto de la mente humana o una forma de conciencia deformada, forma parte de lo que se entiende por superestructura (conjunto de ideas, creencias, instituciones que configuran la conciencia social). Las ideologías han sido creadas para dominar la naturaleza y las relaciones sociales, aunque en realidad sigamos subordinados a ella, necesitamos crear ilusiones sobre los seres extraños y superiores. Con la ideología religiosa, dejamos el mundo de lo concreto y entramos en el mundo de lo imaginario, lo irreal. Por lo tanto, la ideología religiosa es la expresión de miseria del pueblo, que adorna con colores las cadenas que le esclavizan; es la expresión de resignación de los explotados. Las ideologías desaparecerán cuando los hombres sean libres, cuando los proletarios descubran gracias a mí, los mecanismos de la sociedad capitalista.

+Madre:  ¿gracias a ti? anda anda, preparale a tu madre una cena rica y dejame en paz ya con la religión, yo creeré lo que me de la gana, y no me rechistes

-Marx: maldita burguesía opresora...

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