Silvia intentó huir pero sus opresores la consiguieron parar a los pocos minutos de que ella saliese corriendo, llevaban años buscándola, la gente ya pensaba que era un mito como el Yeti o Nessi…
-Buenos días Silvia, soy el doctor Jean-Jacques Rousseau, pero me puedes llamar Rousseau perfectamente, no, no Silvia no te asustes, mira esto es una piruleta. (Pero Silvia la tiró y se rompió en cuatro pequeños pedazos) No, Silvia, no te preocupes, no te va a hacer daño. Toma otra.
A los pocos meses Silvia aprendió a hablar su idioma, era sorprendente lo rápido que aprendía todo, había ya pasado un año y Rousseau decidió llevársela a dar un paseo…
- ¡DESGRACIADO! ¿No ves por dónde vas?
- ¿Pero de qué vas? ¿A qué te denuncio, imbécil?
Tranquila Silvia, no te fijes en esa gente…
Rousseau: Mira Silvia, esto es una cafetería.
- ¡Váyase de aquí borracha! ¡Escoria!
- ¿A qué te quemo el bar pedazo subnormal?
Rousseau: Vayamos a casa mejor, te dejaré que leas un poco el periódico.
Silvia: AGHG (Silvia tiró el periódico y rompió a llorar, corriendo fue Rousseau a preguntarla que la pasaba)
Silvia: Tú me…me… dijiste… que éramos buenos por… por… naturaleza y mira: ‘’ROBOS EN LA CALLE AGOSTO’’, ‘’ABANDONADA UNA MUJER MAYOR LLAMADA MARI LUZ EN UNA GASOLINERA’’ ‘’ASESINA DE DÁLMATAS ANDA SUELTA’’ ¿¡POR QUÉ ME MENTISTES!?
Rousseau: Mi pequeña Silvia, ¿sabes por qué te llamamos así? Es un nombre femenino de origen latino que significa 'natural de los bosques’ Mira el hombre por naturaleza es bueno, tú la primera vez que nos viste, te acercaste, nos tocaste hasta que escuchaste el sonido del teléfono móvil de Hobbes y saliste corriendo… Lo hizo aposta, ¿sabes? Para decir que el hombre es un lobo para el hombre pero yo parto de la hipótesis de un hombre natural, tú, solitario que, aunque en principio no necesita de la sociedad para vivir, está movido por una piedad natural o impulso benévolo hacia sus semejantes.
Silvia: Pues… yo sólo veo maldad en el mundo.
Rousseau: Antes todos vivimos felices juntos pero con la aparición de la propiedad privada y el egoísmo que desencadena ponen en peligro el desarrollo de una convivencia pacífica, convirtiendo al ser humano en malvado al hacerla sociable. ¡Perdimos la igualdad! Y hay que encontrarla Silvia…
Silvia: Yo no me quiero convertir, en la asesina de dálmatas o en alguien egoísta como comprenderás… Quiero volver a mi bosque…
Rousseau: NO. Te necesito para que la gente vea los progresos que hemos hecho Silvia, ven conmigo nunc a dejaré que te conviertas en lo que es la demás gente…
Silvia: ¡Qué me sueltes! No soy de tu propiedad…
Rousseau: SI.
Silvia: Eres igual que todos… Un egoísta y un avaro. (Silvia decidió para poder huir empujarle, con tan mala suerte que a Rousseau se le cayó un jarrón el cabeza, dejándole inconsciente)
-Lo siento Rousseau, tú me has hecho el monstruo que soy ahora, necesito volver al bosque a buscarme, a buscar al buen salvaje.
Escrito por adriang1
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