martes, 19 de mayo de 2015

Un día de teatro con Hume.

Una magnífica tarde de primavera me dí cita con Hume en el Teatro Auditorio Adolfo Marsillach, quería sorprenderle y decidí invitarle a ver una obra de teatro, un clásico entre los clásicos, Hamlet.
Pensé que podría impresionarle y gustarle, él aceptó encantado mi propuesta por lo que nos dimos cita a las 18:30 en la puerta del teatro ya que la obra comenzaba a las 19:00.
Entre tanta gente ví de lejos a Hume.
-Yo: buenas tardes Hume, ¡cuánto tiempo! Tenía muchas ganas de volver a encontrarme contigo.
+Hume: buenas tardes Teresa, lo mismo digo, estoy ansioso por ver la obra, todos mis amigos me han dicho que es de las mejores obras del siglo XVI-XVII.
-Yo: entonces espero no decepcionarte con mi elección.
+Hume: seguro que no Teresa, sino me invitas a cenar.
-Yo: eso está hecho.
(Hume cambia el rostro por uno mas serio)
-Yo: ¿qué ocurre Hume?
+Hume: acabo de ver a mi máximo enemigo, no puede ser que coincidamos para ver la misma obra, hay que ver qué mala suerte tengo.
-Yo: ¿de quién estás hablando Hume?
+Hume: ahí va el racionalista de pacotilla de Descartes.
-Yo: ¿os lleváis mal?
+Hume: algo así, él dice que la razón es lo más importante, defiende el método deductivo que parte de axiomas para llegar a conclusiones y no ve que la experiencia y la observación son el único método válido, parte de los datos de los sentidos para llegar a conclusiones, el método inductivo es el que realmente nos lleva a conocer la verdad porque las ideas innatas que él tanto defiende no existen, lo único que existe y que conocemos son nuestras percepciones, nada más.
-Yo: ¿me puedes explicar un poco mejor lo de las percepciones?
+Hume: a ver, todas nuestras ideas proceden de la experiencia, ¿verdad?
-Yo: sí, en eso estamos de acuerdo.
+Hume: bien, entonces lo único que podemos conocer es lo que nos aporta esta experiencia, por lo que en realidad lo que nosotros conocemos son nuestras percepciones pero claro estas percepciones pueden ser de dos tipos, están las impresiones que son los fenómenos físicos, los datos que nos proporcionan los sentidos y luego están las ideas que son los fenómenos psíquicos, la representación de las impresiones en  la imaginación.
-Yo: es increíble, me quedaría mucho más rato aquí fuera hablando de este tema pero tenemos que entrar y sentarnos en nuestro asiento porque la obra empieza en 10 minutos y no espera.
+Hume: vale, vale, entremos entonces.
(Llegamos a nuestros asientos gracias a la ayuda de una señorita que nos los ha indicado)
+Hume: qué bonito el lugar aunque toda esta gente "vulgar" tendrá la creencia de que existe.
-Yo: Hume deja de filosofar y atiende a la función que ya empieza.
(Las luces se apagan, se sube el telón y salen los actores dando comienzo a la representación de Hamlet)


...........Llevada a cabo una hora de la representación...........

-Hamlet:"No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace parecer así"
(Hume se levanta del asiento y comienza a aplaudir, yo observo atónita al igual que el resto de asistentes a la obra. Hume comienza a hablar con un tono alto y orgulloso)
+Hume: así es querido Hamlet, no hay nada bueno o malo en sí mismo, la virtud suscita una impresión agradable y el vicio suscita una impresión desagradable pero no sabemos que es lo bueno y lo malo, todo esto es algo subjetivo Para nosotros lo bueno es aquello que nos resulta útil y malo aquello que nos es perjudicial o no nos resulta útil. Todo esto yo lo resumo en que el bien y el mal se distingue por la utilidad que tengan nuestras acciones y lo que nos agraden por lo que la razón no nos obliga a obrar sino que son las pasiones las que guían el obrar humano.
(Llega un hombre de seguridad)
-Seguridad: por favor señor, siéntese y cállese o le tendremos que echar, esto es una función y no puede ser interrumpida por nadie.
(Hume orgulloso de sus palabras se sienta y se resigna por no haber podido seguir su discurso)
-Yo: Hume por favor no vuelvas a hacer eso que has hecho que nos pongamos en evidencia.
+Hume: Teresa no debería importarte tanto lo que piensen los demás, lo he hecho para mandarle una pullita a mi "amigo" Descartes.
-Yo: vale, bueno, sigamos viendo la obra.


............La obra llega al tercer acto.............


(Hamlet en medio del escenario se dispone a a recitar su célebre frase)
-Hamlet: "Ser o no ser, esa es la cuestión"
(Habiendo escuchado esa frase Hume se levanta del asiento y se dirige al escenario)
+Hume: ay Hamlet, déjeme ayudarle  en este problema. Te explicaré que tu no existes y te preguntarás, ¿por qué? Sencilla explicación tiene eso, nosotros tenemos impresiones de nuestras vivencias pero no tenemos una impresión constante del yo, por lo que la idea del yo no existe. Los hombres somos un haz de percepciones diferentes que constituyen nuestra mente. La memoria y la relación causal es la que nos hace pensar que existe el yo pero no es así, es una ficción creada por nuestra imaginación querido Hamlet y además se podría pensar que no existe el ser pero si el alma pero esto solo se daría si este alma fuese la causa de nuestras vivencias pero el principio de causalidad es subjetivo por lo que no tiene valor. Creo que con todo esto habré podido responder bien a tu cuestión.
-Seguridad: señor bájese ahora mismo del escenario, ¿dónde se cree que está? Le vamos a llevar directo a la comisaría.
+Hume: pero ¿qué está pasando? Yo solo quería ayudar a este amigo.
-Seguridad: usted está loco, déjeme ponerle las esposas y vámonos.
(Yo me quedo atónita viendo todo lo ocurrido y sin poder pronunicar palabra, me dirijo fuera del teatro y voy a la comisaría para ver si mi amigo Hume no se ha metido en un buen lío).

Publicado por Teresa Jimenez

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