-Luis: (llamando por teléfono) hola Santo Tomás, ¿te vienes a mi casa a hacer deberes?... vale, aquí te espero, no tardes porfa
(Pasado un rato)
+ Santo Tomás: hola Luis aquí me tienes, venga, vamos a ponernos con los deberes, ¿tienes muchos?
-Luis: nah, no muchos, lengua, mates y filosofía
+Santo Tomás: yo solo religión, pero con lo que me gusta no tengo problema
-Luis: puf, tengo que inventarme una historia de un filósofo traído a la época actual y no se me ocurre nada, en este caso Platón
+Santo Tomás: piensa un poquito hombre, algo se te ocurrirá
-Luis: si es que no tengo imaginación
+Santo Tomás: anda, qué dices, ¿entonces tú como conoces las cosas?
-Luis: no te entiendo
+Santo Tomás: vamos a ver, tú para conocer necesitas la imaginación, lo aprendí de Aristóteles
-Luis: explícate un poco
+Santo Tomás: lo primero que tengo que aclarar es que los sentidos y la razón son validos, ambos; por los sentidos conoces lo particular y concreto y por el entendimiento (la razón) conoces lo universal y abstracto. El objeto propio del conocimiento es todo ser, y además, no hay nada en nuestro entendimiento que antes no haya pasado por los sentidos, por lo que la filosofía se construye de abajo a arriba, comenzando por el conocimiento de las cosas sensibles
-Luis: anda, desde abajo a arriba, como la serie... a no, se llamaba Arriba y abajo creo
+Santo Tomás: sí, la sigue viendo mi abuela no te lo pierdas... pero a lo que iba, mi proceso de conocimiento se basa en la abstracción, separo forma de la materia, como ya hizo Aristóteles. Empiezo desde los sentidos, que captan el objeto sensible concreto, al que llamo especie sensible impresa. Luego, a esto, le sigue la imaginación, la cual dices tú que careces, si esto fuera verdad, no podrías grabar la imagen del objeto, el fantasma, la especie sensible expresa. Luego ya actua el conocimiento agente que despoja al objeto concreto de todo lo particular y le deja desnudo, solo con lo esencial y haciendo posible una representación inmaterial (especie inteligible impresa). Después de esto, el entendimiento paciente es el que se encarga de reconocer el concepto, elaborado en el paso anterior, en el mundo, reconoce el universal de cada cosa, su especie inteligible expresa
-Luis: mmmm me ha quedado claro, pero, ¿de la filosofía de tu amigo San Agustín no usas nada?
+Santo Tomás: bueno, solo que su teoría de la iluminación, en donde Dios nos ilumina para conocer la verdad que no conoceríamos en las tinieblas, puede aplicarse al intelecto agente, que es el que elabora el concepto iluminando las partes inteligibles de la cosa. Pero es que su referencia es Platón, y a mi me gusta más Aristóteles
-Luis: bueno, ten cuidado que al final te considerarán hereje, pero gracias, me has aclarado, a partir de ahora diré que no tengo creatividad, pero si imaginación
+Santo Tomás: pues ala, sigue pensando sobre qué puedes hacer el diálogo de Platón, por cierto, vaya grano te ha salido en la nariz
-Luis: mmmm creo que me has dado una idea...
Publicado por Luis Carabé.
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